El caso de Astronomer acaba de cruzar el umbral de la viralidad hacia la desinformación.
Todo comenzó el 16 de julio, cuando el CEO #AndyByron y la CPO (Directora de Personal) de la empresa, Kristen Cabot, fueron captados en una escena comprometedora durante un concierto de Coldplay. El video se hizo viral en tiempo récord, ya que ambos están casados.
Pero todo empeoró ayer, cuando comenzó a circular un comunicado falso, supuestamente firmado por Byron, pidiendo disculpas públicas por lo ocurrido.
Un texto emocional, bien estructurado, escrito con un tono creíble. Y, sin embargo, falso.
Aun así, medios de alcance internacional y con reputación como infobae o El Mundo lo publicaron sin verificar su autenticidad, sin contar la infinidad de medios sensacionalistas que aún no se rectifican.
No hubo contraste con alguna fuente primaria. No hubo enlace a un perfil oficial. Solo el foco en “la primicia”.
¿Qué puede aprender toda empresa de este caso?
Que el silencio, en estos contextos, no evita los titulares, pero sí cede la posición. Y que cuando una crisis involucra directamente al CEO y a una figura clave como la Chief People Officer, el tiempo para manifestarse es corto. Entiendo que será difícil contar con un protocolo para un caso sin precedentes -que yo sepa- en el mundo corporativo, pero no esperemos la mejor solución para romper el silencio. La comunidad online no esperará.
– La empresa debió manifestarse de inmediato para negar públicamente el comunicado falso, desde su web o redes institucionales.
– El fake debió ser nombrado con claridad, incluso con enlace a capturas, para que la misma comunidad ayude a desmentir.
En CAFÉ TAIPÁ contamos con criterios que ayudan a aterrizar los efectos en la #ReputaciónPersonal de ejecutivos no todo es #MarcaPersonal. Si lo aplicamos a Andy Byron, tenemos:
- ÉTICA: ¿Qué transmite sobre la cultura y gobernanza la exposición pública que compromete al CEO, Andy Byron?
- Liderazgo: ¿El CEO podrá seguir sosteniendo su rol con respeto?
- Embajador de marca: ¿Cómo se afecta, en adelante, la capacidad de representar a la empresa frente a comunidades open source, partners o la opinión pública?
Una empresa no puede proyectar confianza si su liderazgo más visible —el que encarna los valores— es el centro de la crisis, y además no hay un vocero con autoridad, o la misma cuenta corporativa en las redes, que se manifieste.
Para los consultores de reputación es común enfrentar crisis donde el riesgo más grande no es el hecho inicial, sino la falta de liderazgo y acción posteriores. Cuando las personas que representan los valores de una organización se convierten en el centro del cuestionamiento público, la primera respuesta no puede esperar.
Lo que estará en juego es la #confianza. Y cada decisión —o su ausencia— dejará huella, siempre.
Su primer rumbo fue el de la ingeniería y, aunque cambió de dirección hacia su verdadera pasión, la publicidad, el aprendizaje en las aulas de Estudios Generales Ciencias de la PUCP fue clave para su trabajo en estrategias.
En 1997 se gradúa como publicista en el IPP, y luego decide terminar también su carrera universitaria como comunicador en la PUCP (2001). Trabajó en tan diversas áreas de la comunicación que la mejor manera de integrarlas fue a través de un máster en Dirección de Comunicación en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (2007), donde desarrolló aún más sus habilidades de interacción con diferentes públicos.
Tras su experiencia como Director Online en Llorente & Cuenca, y Jefe del Canal Virtual de Claro Perú -puestos a los que llegó por el trabajo en su blog, CAFÉ TAIPÁ- decidió lanzar su propia consultoría desde abril del 2012, con el mismo nombre.


