El Barómetro de la Confianza 2026, elaborado por Edelman, pone data dura a una sensación que muchos ya perciben en su día a día: el repliegue hacia lo propio, la desconfianza frente a lo distinto y una creciente dificultad para construir acuerdos en sociedades polarizadas.

Más allá del diagnóstico, el estudio propone un enfoque práctico para enfrentar este contexto, basado en lo que denomina #TrustBrokering: facilitar la confianza entre grupos que ya no se escuchan, más desde el comportamiento y el liderazgo que desde el discurso.

El dato es contundente: 7 de cada 10 personas en el mundo son hoy reticentes a confiar en quienes piensan, viven o deciden distinto. No por ideología, sino por una sensación persistente de agravio, exclusión y sistema injusto.
Este clima de “insularidad” tiene consecuencias directas.
Mientras la confianza en gobiernos, medios y líderes políticos sigue debilitándose, las empresas y los empleadores se mantienen como las instituciones más confiables. La confianza no se extinguió; cambió de lugar.

El estudio también deja una alerta clave para el liderazgo:
Las personas esperan que los #CEOs ayuden a reducir tensiones, expliquen decisiones complejas y tiendan puentes, pero perciben una brecha clara entre esa expectativa y lo que realmente está ocurriendo.
Consciente de este escenario, el Barómetro no se queda en el diagnóstico. Incluye un #playbook de “trust brokering”: un conjunto de prácticas para gestionar contextos de aislamiento, donde la confianza no se impone ni se comunica, sino que se facilita.

Algunas ideas centrales del playbook:
- Escuchar sin intentar convencer
- Reconocer diferencias antes de buscar acuerdos
- Traducir realidades entre grupos que ya no se entienden
- Poner a las empresas y empleadores como espacios activos de cohesión
Más que un manual de comunicación, es un enfoque de comportamiento y liderazgo.
Como siempre, el #TrustBarometer «pinta la cancha» del contexto que enfrentará el mundo; vale estudiarlo y estar prevenidos para abordar la realidad y romper el aislamiento que empieza a manifestarse.
Café servido.
Su primer rumbo fue el de la ingeniería y, aunque cambió de dirección hacia su verdadera pasión, la publicidad, el aprendizaje en las aulas de Estudios Generales Ciencias de la PUCP fue clave para su trabajo en estrategias.
En 1997 se gradúa como publicista en el IPP, y luego decide terminar también su carrera universitaria como comunicador en la PUCP (2001). Trabajó en tan diversas áreas de la comunicación que la mejor manera de integrarlas fue a través de un máster en Dirección de Comunicación en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (2007), donde desarrolló aún más sus habilidades de interacción con diferentes públicos.
Tras su experiencia como Director Online en Llorente & Cuenca, y Jefe del Canal Virtual de Claro Perú -puestos a los que llegó por el trabajo en su blog, CAFÉ TAIPÁ- decidió lanzar su propia consultoría desde abril del 2012, con el mismo nombre.


