Nike, Maduro y reputación: cuando no hacer nada también comunica

¿Y NIKE QUÉ NOS PREGUNTARÍA?

Estos días la imagen de Nicolás Maduro usando un chándal de Nike ha dado la vuelta al mundo. No por la prenda en sí, sino por el contexto político, simbólico y cultural que la rodea, y porque las ventas han volado hasta agotar el producto en las webs oficiales.

Un tema clave para tener en cuenta:

Nike NO tiene hoy una crisis de reputación por este caso.
Ahora mismo no hay boicot, ni presión institucional, ni pérdida de confianza medible.

Pero sí hay algo que ninguna marca responsable puede ignorar: una tendencia global, una narrativa en formación y un contexto polémico que, como mínimo, genera inquietud.

Ayer, en una reunión de análisis de casos coyunturales, con el EquipoTaipá, hicimos un ejercicio habitual: ponernos en el lugar de la marca afectada. Pero esta vez les propuse no criticar el caso, ni ver cómo la marca debería reaccionar a la coyuntura. Nos enfocamos en entrenar un músculo importante en la gestión de reputación: ponernos en el lugar del cliente, y hacernos las preguntas con las que nos plantearía su momento reputacional.

Definimos que Nike, probablemente, nos haría estas preguntas de cajón:

  1. ¿Este caso nos convierte en protagonistas de riesgo… o solo somos parte del contexto?
  2. ¿Qué narrativa se está construyendo sin nosotros y cuánto puede escalar?
  3. ¿Dónde termina nuestra responsabilidad directa y dónde empieza la de terceros?
  4. ¿Callar refuerza nuestra neutralidad o nos vuelve cómplices?
  5. ¿Corro el riesgo de un posicionamiento negativo por la foto de Maduro?
  6.  ¿Y si nuestros embajadores de marca usan el chandal, qué actitud debo tomar?
  7. ¿Se agotó mi stock, vuelvo a confeccionar el artículo y promuevo su venta regular?

Estas son preguntas que van más allá de las redes, van para la mesa de decisiones.

En reputación, no hacer nada también sienta una posición. Y la diferencia entre una marca sólida y una reactiva no está en su comunicado, sino en el criterio previo con el que piensa escenarios como este.

Por la cultura de Nike, esperaría que lance algún mensaje tomando posición. Esta es una situación de riesgo moderado, pero también de oportunidad, para una marca que tiene voz ciudadana, que no ha contravenido con sus ventas.

Pero ahora les pregunto a ustedes:

Si tú estuvieras en el lugar de Nike, ¿Cuál de estas preguntas te generaría más incertidumbre? o ¿Qué respuestas tendrían frente a ellas?

Atento a sus preguntas… o respuestas. ¡Café servido!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *