Cinéfilos: ¿Cae la reputación de los Oscar? Bajo nivel de audiencia genera cambios que no convencen

La ceremonia de los Óscar es, hasta el día de hoy, un estándar de calidad en toda la industria cinematográfica. Sin embargo, atrás quedó el tiempo en que películas taquilleras como “Gladiador” o “Titanic” se alzaban con la estatuilla. En los últimos años las ganadoras han sido películas que, si bien su calidad no es discutida, han pasado desapercibidas para la mayor parte del público, como es el caso de “The Shape of Water” o “Moonligth”.

Sumado a esta apreciación, la audiencia de las galas ha ido disminuyendo progresivamente, tanto que la última ceremonia ha sido la menor, alcanzando una baja histórica en la televisión de los Estados Unidos.

Todo lo contrario a lo que viene sucediendo en las plataformas de Streaming, cuyo crecimiento en la apuesta y producción de contenido propio es exponencial. Por tal motivo, no era difícil imaginar que un cambio significativo estaba por venir.

Sin embargo, el ambiente se pintaba bastante hostil, las sucesivas denuncias de acoso sexual que golpearon a la industria cinematográfica en los últimos años hicieron mella en la reputación de la Academia.

Y, en medio de todo este contexto, el cambio sucedió. El día miércoles 08 de agosto de 2018 La Academia de Ciencias y Artes cinematográficas anunció que iba a añadir una nueva categoría a los Premios Óscar, la cual premiará a la “Mejor película popular”.

¿Continuará el monopolio de Disney?

La creación de esta categoría, puede significar una nueva oportunidad de brillar en la ceremonia para las películas favoritas de la audiencia, así, grandes blockbusters como “Black Panther” o “Avengers Infinity War”, finalmente tendrían más posibilidades de ser reconocidas durante la temporada de premios.

En esta misma línea empiezan a surgir los cuestionamientos y posibles intereses particulares. De acuerdo con Variety, la cadena de televisión que transmite la ceremonia de los Óscar, ABC, y que es propiedad de Disney, habría presionado para que se realicen estos cambios en vista de la disminución en la acogida de los años anteriores.

¿Adaptación o estrategia de marketing?

La creación de esta categoría, sumada a la disminución de la transmisión a tres horas y el adelanto de la ceremonia de premiación al 9 de febrero, serían, según medios especializados, los tres cambios que la Academia llevará a cabo con el objetivo de aumentar la audiencia.

Sin embargo, más allá de que la finalidad de los cambios sean parte de un proceso de adaptación de la ceremonia a las nuevas tendencias, la percepción del público, en especial con respecto a la creación de la nueva categoría, ha sido ampliamente negativa.

https://twitter.com/DoctoroftheDead/status/1027240286567710720

¿Qué riesgos potenciales aguardan a los premios?

Analizando el caso bajo , modelo desarrollado por Café Taipá, se puede revelar el potencial peligro tanto para la imagen de la Academia, como para la legitimidad de los premios que esta entrega.

La Cultura corporativa, clave 1, estaba seriamente dañada debido a los escándalos por acoso sexual. Si bien en las galas anteriores intentaron reforzar su compromiso con el empoderamiento de la mujer, equidad y el respeto en general, era un tema aún presente en el ideario del público.

Por tal motivo, en la clave 2, enfocada en el análisis de la reputación, se debió reforzar las dimensiones de Integridad y Ciudadanía. Un claro ejemplo de esto es lo sucedido en la última gala de los Globos de Oro, donde los artistas desfilaron por la alfombra roja con atuendos negros, como protesta por la sucesión de acoso y abusos sexuales que sufrieron las mujeres a lo largo de la historia. Sin embargo, dicha iniciativa no fue propuesta por la Academia o alguna  organización a fin, sino por la organización  @TIMESUPNOW.

Por otro lado, si bien la dimensión Finanzas es importante, no debe ser lo que guíe todas las acciones. La preocupación de la academia por recuperar audiencia la llevó al populismo, hecho que ha sido duramente criticado. Puede que la nueva categoría atraiga una mayor cantidad de espectadores, sin embargo, el coste de esto podría ser la pérdida del prestigio del premio en sí y por ende la pérdida de ese público base y fiel.

La Academia intentó adaptarse a los cambios y tendencias actuales de consumo, la adición de la nueva categoría es un mal calculado intento de colgarse del éxito de un determinado género. Sumado a esto, no se tomó en cuenta la coyuntura (clave 3), pues la noticia se da en el contexto de la adquisición de Fox por Disney, lo que dispara aún más las alertas de una posible monopolización de la industria por parte de la empresa del ratón.

 Mi conclusión

Existe un peligro latente que va más allá de la Academia y que puede desmerecer, no solo el trabajo actual de todo el personal involucrado en la realización de un producto cinematográfico, sino también en la labor realizada a lo largo de estos noventa años de premiaciones. Y es que, no se trata solo ya de una institución en juego, los premios Óscar son en sí mismos un reconocimiento que otorga valor a una pieza audiovisual y que, de empezar a otorgarse sin un criterio riguroso, terminarán por perder todo prestigio que puedan poseer.

Si su objetivo es captar un público más amplio, la clave 3 del modelo de Café Taipá, es primordial para analizar el contexto de la industria y su entorno en general, el sentir del público. La taquilla puede ser un aspecto, pero no el único criterio para evaluar la calidad de una producción. En esa línea, se debe incentivar a que el cine comercial eleve su calidad y mantener solo una categoría y entonces sí, que gane el mejor.

 

 

 

 

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